Hoy se cumplen dos meses desde que asumí el más alto honor y la más grande responsabilidad de mi vida: servir a Colombia como presidente de la República.
Han sido 60 días de trabajo incansable, de decisiones difíciles, de recorrer nuestra patria, de escuchar a los colombianos y de asumir, con carácter y determinación, los desafíos de una nación que merece un futuro de paz, justicia y oportunidades.
Gobernar a Colombia exige mucho más que palabras. Exige entrega, sacrificio, firmeza y, sobre todo, un profundo amor por esta tierra bendita.
Cada día le pido a Dios sabiduría para tomar las decisiones correctas, fortaleza para enfrentar las adversidades y humildad para recordar que el poder es pasajero, pero el deber de servir es sagrado.
Aún queda un largo camino por recorrer. Mi compromiso permanece intacto: trabajar sin descanso, honrar la confianza depositada en mí y poner siempre a Colombia por encima de cualquier interés particular.
Que Dios bendiga a nuestra República y nos conceda la grandeza de construir juntos la patria que merecen nuestros hijos.
¡Firme por la Patria!
¡Viva Cristo Rey!
(A.D.L.E.) 🇨🇴🐅