Así es.
Todos los telegrafistas de Moncloa están a la espera de recibir las consignas para desviar responsabilidades, acusar a otros y evitar en los medios que la realidad de la ruina y la muerte que se genera al amparo de este gobierno afecte a la campaña electoral del PSOE.
Que el Gobierno está ahora mismo encerrado dictando la narrativa a sus sicarios para contener el golpe demoscópico endosándole los muertos a algún currito de Adif lo sabe hasta el más bobo. Control de daños, no de vías, y gestión de la opinión, no de la seguridad. Y a seguir.