Sanidad quiere saber cuánto ganas. Yo quiero saber para qué.
Ahora resulta que Sanidad quiere cruzar las listas de espera con el nivel de renta de los pacientes.
Lo primero, lo mejor de mi trabajo es cuidar a esa generación que levantó el país trabajando y pagando. Rodillas gastadas a las que les da igual la nómina. Mi miedo es otro, que sirva para buscar culpables.
Porque siempre aparecen. Que si los inmigrantes… cuando el que trabaja y cotiza sostiene el sistema como cualquiera. Que si los chiringuitos y la mala gestión, que hace muchísimo daño. O que alguien en un despacho, insinúe quién "puede permitirse" la privada.
Pero, sobre todo, cada vez somos más mayores, vivimos más con enfermedades crónicas y los tratamientos cuestan una fortuna. Eso tensa la sanidad aunque nadie robe.
La renta de un paciente debería pesar lo mismo que su religión o su orientación sexual, más allá de la anamnesis, cero patatero.
Así que, señora ministra, pregunto en serio: ¿para qué? Una sociedad sana no enfrenta jóvenes contra mayores ni nacionales contra inmigrantes. Y mucho menos ricos contra pobres en una lista de espera.
#LaTraumatologaGeek