Los veo bien enojados por qué la presidenta cuestionó al gobernador de Querétaro por su super academia de policías. Así que ahí les va un par de datos para que cuando comenten el tema, lo hagan pensando.
Primero, es obligación del gobierno de Querétaro capacitar a sus policías. Pero si quiere que agentes de Estados Unidos lo hagan mediante un acuerdo de colaboración, tiene que pedir autorización y ser la cancillería quien haga las gestiones por algo bien sencillo: van a entrar agentes extranjeros para capacitar o van a salir agentes mexicanos al extranjero para ser capacitados. ¿Es difícil entender eso? Parece que si.
Segundo, la carta que mandó Kuri es una elegante forma de cumplir con el protocolo y ocultar el resto. Esa carta NUNCA DICE que el embajador viene a poner la primera piedra de una academia de policías, al contrario dice que es un acto de protocolo donde NO se verían temas de cooperación internacional en seguridad.
… Tres doritos después, anuncian en el propio evento que esto marcaba una nueva etapa de cooperación internacional en materia de seguridad.
Vamos! Segura estoy que esta incongruencia si la podemos entender ¿no? Ok…
Tercero, hubo presencia de instituciones federales a través del delegado de la FGR en el estado de Querétaro, el comandante interino de de la décimo séptima zona militar y un representante de la Guardia Nacional también en el lugar. ¿Eso quiere decir que la academia tiene permiso para meter agentes de Estados Unidos para capacitar policías? No.
Los gobiernos pueden hacer este tipo de convenios con Estados Unidos SIEMPRE Y CUANDO sean gestionados a través de cancillería y del Grupo de alto nivel de Seguridad.
Por último. Celebremos que los gobiernos estatales quieren poner manos a la obra en temas de delincuencia organizada, por casi 8 años dijeron que no les tocaba porque eran delitos del fuero federal y ahora que vienen elecciones están listos para hacerlo. ¿Coincidencia? No lo creo.