Sebas hasta que no haya una autocrítica por parte de la izquierda estamos jodidos. Criticamos la corrupción, pero cuando gobernamos el nepostismo y el desfalco al Estado fue gigante.
También necesitamos renovar cuadros, no podemos tener un par de apellidos que están más preocupados por ganar el aval del Pacto que de hacer una oposición seria y al nivel que se necesita hoy.
Claro, reafirmar la agenda de izquierda es necesario, dejar de “ceder” hacia el centro inexistente, también lo es. Pero de nada servirá eso si no hay autocrítica, renovación y purga de personas dentro del partido.
Las elecciones de 2025/26 en países como Colombia, Brasil y Chile dejan una lección clara.
Mientras la extrema derecha sigue radicalizándose, la izquierda apela a un centro prácticamente inexistente.
La izquierda debe dejar de buscar posturas “equilibradas”, apelar a instituciones caducas o creer que coleccionando partidos y movimientos más “moderados” ganará elecciones.
Es la hora de la RADICALIZACIÓN. Necesitamos una izquierda movilizada, sin miedo a ideas audaces y radicales. Tenemos que disputar el sentido común sin miedo, sin caer en los discursos de la extrema derecha.
La resistencia es de frente y sin miedo. O construimos una izquierda orgullosa y articulada, o nos destripan a todas.