Dios, uno escucha a esta “gente” 1 minuto y queda aturdido y sobre-estimulado. Ya el cerebro repele las palabras: revolución, bolivariana, comandante, pueblo.
La otra loquita- gorda en pausa, en sus delirios de analista política, vivía diciendo que una invasión/bombardeo americano era lo peor que podía pasar y no lo apoyaba. Fue la primera que salió a celebrar y hasta una gorra Maga se puso.