Ha surgido un nuevo movimiento feminista:
Se ha celebrado la “Women’s Convention” en Rochester (Nueva York) en la histórica Lyon Mansion, organizada por Erika Bachiochi y Cecelia Lester. Allí, más de 100 mujeres proclamaron la Declaration of Interdependence:
“Nosotras, las abajo firmantes, proclamamos a una sola voz la fundación de UN NUEVO MOVIMIENTO DE MUJERES, construido sobre la realidad de la interdependencia entre mujeres, hombres y niños, y sensible a los desafíos morales y tecnológicos de nuestro tiempo”. Entre las firmantes hay figuras como Mary Harrington, Leah Libresco Sargeant, Abigail Favale, Nina Power, Louise Perry y Freya India.
La autora de este artículo, Kayla Bartsch que es también una de las firmantes, explica en el texto que aunque las mujeres han alcanzado niveles sin precedentes de prosperidad material, educación, salarios (incluso superando a los hombres en algunas ciudades), propiedad y participación cívica, reportan menor satisfacción vital, mayor uso de antidepresivos y menos sentido en las relaciones personales, el matrimonio y la maternidad.
Bartsch argumenta que el problema no es principalmente político, sino antropológico: en la búsqueda de igualdad se ha olvidado qué son las mujeres. El texto critica tanto el feminismo radical que niega la biología (promoviendo anticoncepción, aborto, congelación de óvulos, subrogación, úteros artificiales, pornografía, espacios mixtos y teoría de género) como las reacciones anti-feministas extremas (propuestas de revocar la 19ª Enmienda, excluir a mujeres de espacios o retroceder derechos).
El movimiento propone:
-Reconocer las diferencias biológicas y el telos particular de las mujeres sin reducirlas a inferioridad.
-Proteger la dignidad del cuerpo femenino, la maternidad y los espacios basados en el sexo.
-Responder a desafíos tecnológicos y culturales actuales (pornografía digital, explotación reproductiva, erosión de espacios femeninos).
-Fundarse en la dignidad humana compartida (eco de la Declaración de Independencia) y, para muchas participantes, en una antropología teológica.
En resumen, el ensayo presenta esta “nueva ola” como un intento de salir del enfrentamiento de sexos reafirmando la naturaleza humana compartida y las particularidades de hombres y mujeres, frente tanto al igualitarismo que niega el cuerpo como al tradicionalismo que niega la agencia y los derechos de las mujeres.
"Although mainstream outlets like to gawk at the number of young men moving to the right, the real gendered phenomenon in American politics today is the unprecedented number of women, especially young women, moving to the left."
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