🇫🇷 Una imagen histórica de los disturbios que sacuden Francia.
Un hombre permanece frente a su tienda de coleccionables, rodeado de cristales rotos y mercancía destruida, intentando proteger lo que queda de su negocio.
Las protestas por el aumento del combustible, la inflación y el costo de vida han terminado en violentos saqueos a cientos de comercios.
Y esta imagen refleja una de las realidades más duras de estos conflictos: mientras unos expresan su indignación, otros ven desaparecer en minutos lo que les tomó toda una vida construir.
Detrás de esa mirada podría haber décadas de esfuerzo, sacrificios y sueños.
Protestar es un derecho. Destruir el trabajo de otros no debería ser parte de él.
Qué impotencia. 💔