Messi se retiró de la Selección y Djokovic se despidió de Nueva York con 24 horas de diferencia. Nacieron con 33 días de diferencia, en 1987. Es el capítulo final del ciclo que abrieron Brady, Federer y Serena cuando se retiraron entre 2022 y 2023: la mayor generación de la historia del deporte se está apagando entera.
Entre diciembre de 1984 y agosto de 1987 nacieron LeBron James, Cristiano Ronaldo, Michael Phelps, Lewis Hamilton, Allyson Felix, Alex Ovechkin, Marta, Rafa Nadal, Usain Bolt, Maria Sharapova, Novak Djokovic, Lionel Messi y Sidney Crosby. Las máximas leyendas de sus deportes, en una ventana de 32 meses.
Los números de esa camada no tienen precedente: 13 Balones de Oro entre Messi (8) y Cristiano (5). 46 Grand Slams entre Djokovic (24, récord) y Nadal (22), más los 5 de Sharapova. Los 23 oros olímpicos de Phelps, récord de todos los tiempos. Los 7 títulos de F1 de Hamilton. El máximo anotador de la historia de la NBA (LeBron, con su temporada 24 por delante, récord absoluto). El máximo goleador de la historia de la NHL (Ovechkin, 928, le sacó el récord a Gretzky). El máximo goleador de selecciones de la historia (Cristiano, 146, único en marcar en seis Mundiales). Marta, 6 veces mejor jugadora del mundo y máxima goleadora de la historia de los Mundiales femeninos. Felix, la atleta más condecorada del atletismo olímpico de Estados Unidos. Y los 9.58 y 19.19 de Bolt, intocables desde 2009. Encima estiraron la élite como nadie: Messi jugó una final del mundo a los 39, Cristiano fue goleador mundialista a los 41, LeBron promedió 20 puntos a los 41.
Los "millennials tempranos" levantaron la vara como ninguna generación en la historia. Y la posta ya tiene dueños: Lamine Yamal campeón del mundo a los 19, Alcaraz con 7 Grand Slams a los 23, Wembanyama y Cooper Flagg (el Rookie del Año más joven desde LeBron) en NBA, Antonelli liderando la F1 a los 19, Summer McIntosh con 4 récords mundiales vigentes a los 20, Mirra Andreeva, Gout Gout corriendo los 200 más rápido que Bolt a su edad. La era que empieza no pidió permiso. La que termina no necesita despedida: los números ya la hicieron eterna.
Mariano Navone puts himself in the history books 📘