A muchos se les ha olvidado la España que dejó Rajoy: 4 años con 5 millones de parados, familias que no podían pagar una vivienda ni tenían para comer, y colas interminables en comedores sociales y bancos de alimentos para conseguir algo tan básico como pan.
Rajoy hundió España en 2013: 26 % de paro. Su reforma laboral, un fracaso, abarató el despido de 45 a 33 días. Se echaba a trabajadores fijos y entraban de ETT. Salarios de 1.100 € que bajaron a 600 € sin pagarse. Resultado: precariedad y autoritarismo. ¿Volvemos a esto?