Sánchez debe acabar en la cárcel por traición (Ceuta), por fraude electoral (Ley de Nietos), por tentativa de homicidio (Rochos), por omisión del deber de socorro (DANA), por tráfico de influencias (hermano y mujer), por malversación (Ábalos y Cerdán), por proxenetismo (Sauna Adán) y por pertenencia a organización criminal (PSOE).