¿Cómo puede Venezuela reducir drásticamente la cifra de $15.000 a $40.000 millones para reactivar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN)?
La respuesta está en la historia. En los años 90, Venezuela casi pierde el agua de Caracas.
No porque faltara agua. El embalse Camatagua tenía suficiente. Falló el transporte: los motores del sistema Tuy III, 12 prototipos de 15 MW fabricados por Siemens en 1976, comenzaron a colapsar en cadena.
Para junio de 1995, siete estaban fuera de servicio. Solo operaban cinco. Caracas estaba a días de quedarse sin presión de agua.
Siemens presentó su diagnóstico con toda la frialdad de quien sabe que no tiene competencia, concluyendo que los estatores calcinados no tienen reparación.
Su propuesta fue fabricar nuevos motores, que tardarían 24 meses a un precio de $1.000.000 por motor. Un total de $6.000.000, sin licitación, por asignación directa del Estado, forzada por la desesperación.
El Ing. Gran Mariscal de Ayacucho
@josedeviana, al frente de Hidrocapital, rechazó el ultimátum.
Llamó a GE y su división brasileña Gevisa. Les mandó los motores en aviones de la Fuerza Aérea Venezolana y en vuelos comerciales de VARIG redirigidos.
Gevisa reparó los estatores en 45 días, no en 24 meses, y en el proceso descubrió que el diseño original de Siemens era defectuoso: operaba a 140°C cuando debía estar a 85°C. Con la misma carcasa, construyeron un corazón magnético nuevo. El motor mejoró.
Luego abrió una licitación internacional para los seis motores de reemplazo. Participaron ocho fabricantes globales: Asea Brown Boveri, Toshiba, GE, Siemens, y otros.
El mito de que solo la ingeniería alemana podía hacer motores de ese tamaño quedó destruido en una sola licitación. Toshiba ganó a $360.000 por motor. Lo que iba a costar $6.000.000 costó $2.160.000, con tecnología superior.
Esa historia tiene un nombre: el poder de la competencia sobre el monopolio.
Y tiene una lección directa para el Sistema Eléctrico Nacional hoy.
El SEN tiene el mismo patrón de falla que el Tuy III: no falta la fuente. Falla el transporte. El Guri tiene capacidad nominal de 10.000 MW pero la línea de 765 kV solo puede despachar 8.500 MW al norte del país.
El parque termoeléctrico tiene 11 GW instalados pero solo genera 3 a 4 GW reales porque PDVSA no suministra combustible y los contratos de mantenimiento con los OEM llevan años rotos.
Y hay un mito del proveedor único igual de peligroso: que solo Siemens, GE o los fabricantes originales pueden rehabilitar estas plantas, y que hay que pagarles lo que pidan porque no hay alternativa.
La licitación del Tuy III demostró que eso es falso. Siemens mismo bajó su precio a la mitad cuando tuvo competencia.
Venezuela necesita ahora lo que Hidrocapital hizo en 1995: un grupo técnico de emergencia que rechace el monopolio, abra la competencia y rehabilite lo que ya existe con inteligencia y transparencia, no con obras faraónicas nuevas.
Debemos conformar un Grupo de Emergencia Nacional para la Reconstrucción del SEN, integrado por los ingenieros venezolanos más calificados que hoy tienen voz pública sobre este tema:
- El Ing.
@josedeviana, quien ya demostró en el Tuy III que se puede rehabilitar infraestructura crítica en menos tiempo y a un costo inferior, a través de la competencia y libre licitación.
- La Ing. Aidaelena Smith, directora de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la
@Unimet, de la cual fui alumno, que opera el único laboratorio de energías renovables de Venezuela y entiende la transición desde adentro.
- El Ing. Nelson Hernández, quien ha mapeado con precisión el potencial renovable del país: 9 millones de barriles diarios equivalentes de capacidad renovable, 7 veces el máximo consumo histórico de Venezuela.
- El Ing. Arturo Arenas, con 40 años en el sector, quien confirmó en vivo el diagnóstico de $15.000 a $40.000 millones que requiere la recuperación del SEN.
- Y
@morandavid, quien ha propuesto el modelo de descentralización, microredes híbridas y la transformación del ciudadano en prosumidor activo. Según estimaciones de David, tenemos la capacidad de generar hasta 100 GW en Venezuela. Actualmente la capacidad instalada es de 36 GW y consumimos 13 GW máximo. Imagínate tu!!!
Esto no sería un comité gubernamental. Es un grupo técnico independiente con mandato público, que publique su diagnóstico, abra licitaciones internacionales, y opere con los mismos principios que salvaron el agua de Caracas hace 30 años: competencia, transparencia y velocidad.
La reconstrucción del SEN costará mucho menos de $40.000 millones de dólares. Pero dependerá de crear las condiciones para que el capital privado los traiga.
Necesitamos sentar a los ingenieros correctos en una misma mesa con
@MariaCorinaYA y su equipo, darles autoridad técnica y escucharlos para conseguir privatizar el SEN y así habilitar el mercado libre de electricidad, con datos abiertos, licitaciones limpias y que el mercado dicte el precio de la electricidad.
Fin. 🇻🇪⚡