Cuando las cantidades están llenas de tantos ceros, el ser humano pierde la verdadera percepción de su magnitud.
¿De qué sirve presumir un sistema capaz de generar semejante riqueza, si esa misma riqueza termina siendo insignificante frente a la deuda que ese sistema ha acumulado?
La fortuna de Elon Musk, cercana al billón de dólares, podría pagar aproximadamente 4.2 veces la deuda externa neta del sector público federal de México. Pero esa misma fortuna representa apenas el 2.43% de la deuda pública de Estados Unidos.
Ahí es donde los ceros dejan de ser una abstracción y empiezan a decir algo.
El que no quiera verlo, que no lo vea. Pero una deuda de más de 40 billones de dólares está en una escala tan descomunal que incluso la fortuna de Elon Musk parece pequeña frente a ella. La deuda estadounidense, por su magnitud, es prácticamente impagable.