Antes de dormir, lee y ora el Salmo 121:5-6, que dice: “El Señor es tu guardador; el Señor es tu sombra a tu diestra. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche”. Que Dios nos guarde a nosotros y a nuestros seres queridos, y nos haga despertar sanos y salvos mañana.