Admito que el tema de las pensiones es uno de mis fetiches porque su lógica interna rompe por completo la lógica neoliberal dominante. Es lo más antisistema que tenemos como institución social.
Es una conquista obrera que, junto a las vacaciones pagadas, a mí me sigue sorprendiendo que sobreviva tras la caída de la URSS. La reliquia más valiosa que nos ha legado el socialismo: no importa lo que ahora "aportes", eres digno y mereces existir como ser humano. Si eres mayor, tienes mucho valor, te vamos a proteger y garantizaremos que tengas una vida digna.
Es más socialista y antisistema incluso que la sanidad o educación públicas: las pensiones se basan en un sistema de solidaridad directa. Choca frontalmente contra todos los principios individualistas y egoístas del sistema.
Y claro que se la quieren cargar. Van con todo, pero no es por un tema de recursos o sostenibilidad (jamás cuestionaran aumentar el gasto público en defensa a 100.000 millones de euros al año), sino por principios. No es posible que quepa la solidaridad REAL en un sistema que solo premia el egoísmo privado.
Por eso, el triunfo de las pensiones es para mí una esperanza de un mundo mejor y más justo. Hay que partirse el lomo por ellas. Es el primer paso hacia algo más grande.