El feminismo hizo que las mujeres perdieran su instinto maternal. Pero no sólo eso. Las convirtió en gordas, enojadas, amargadas, deprimidas, desarregladas, disolutas, vulgares, flojas, lesbianas, infieles y estúpidas. El feminismo es la causa principal de divorcios de nuestra era. Y lo más triste es que las mujeres no se dan cuenta. Los divorcios seguirán a granel, mientras la mujer no entienda su rol en esta vida.