El recorte de $181.000 millones a la JEP para 2027 no pone en riesgo su sostenimiento, pero sí acaba con gastos innecesarios. Veamos:
- Presupuesto funcionamiento 2026: $555.138 millones
- Presupuesto funcionamiento 2027 aprobado 1er debate: $617.684 millones
En funcionamiento hay un incremento de $62.546 millones (+11%) que garantiza el pago de la nómina, arriendo y servicios esenciales para desempeñar sus labores. La JEP no está en riesgo ni los militares van a quedar en el limbo por esta decisión, como han dicho sus magistrados. Ahora analicemos el rubro de inversión:
- Presupuesto inversión 2026: $189.521 millones
- Presupuesto inversión 2027 aprobado 2do debate: $23.000 millones
En principio, se podría pensar que el recorte en inversión es crítico. Sin embargo, cuando vemos en qué ha usado estos rubros la JEP, nos damos cuenta que ha sido puro y físico derroche. Veamos las cifras a corte de junio de 2026 que la entidad publicó en sus estados financieros:
- Materiales y suministros: $67 millones
- Viáticos y gastos de viaje: $848 millones
- Impresos, publicaciones, suscripciones y afiliaciones: $53 millones
- Comunicaciones y transporte (tiquetes): $933 millones
- Comisiones: $389 millones
- Honorarios (contratistas): $40.149 millones
- Servicios (no especificados): $39.721 millones
En total, a corte de junio, estos gastos nos han costado $82.164 millones. En 2025 ascendieron a $205.624 millones. El presupuesto de inversión se convirtió en la caja menor para la nómina paralela y los viajes. Eso es inadmisible y es precisamente lo que se recorta para 2027.
Al igual que todas las entidades del Estado, la JEP debe acabar con los gastos innecesarios y ejecutar el presupuesto con eficiencia. Eso no es un ataque ni el fin de la justicia transicional. Sencillamente una exigencia legítima de optimización del gasto público.
#DatoMataRelato