Gravísimo, gravísimo para el país todo lo que demuestra el fallo del Consejo de Estado que declaró la pérdida de investidura del expresidente del Senado Iván Name.
1. Queda demostrado judicialmente que la reforma pensional —con la cual el Gobierno confiscó el ahorro de millones de colombianos— fue aprobada a través de sobornos. El esquema operaba así: a Iván Name le entregaron miles de millones de pesos provenientes de la UNGRD. Él fingía oponerse públicamente a la reforma, pero, por acuerdo con el Gobierno, se retiraba del recinto en momentos clave. Entonces la vicepresidenta del Senado, María José Pizarro, asumía la presidencia y hacía aprobar en bloque los artículos, de forma atropellada y violando la Ley 5ª.
2.Por esa vía, esa reforma ilegítima debió ser declarada inexequible por la Corte Constitucional. En cambio, la Corte le permitió al Congreso corregir las irregularidades en las que se incurrió gracias a los sobornos. Con eso, todo el Estado de derecho queda en entredicho.
3. La senadora Pizarro también debe ser investigada por la justicia. Hay que esclarecer si conocía el esquema de sobornos, porque fue pieza instrumental en ese trámite ilegítimo de aprobación de la ley.
4. Desde el Partido Verde operaba uno de los peores esquemas mafiosos de este país, dirigido por Carlos Ramón González, Iván Name, Sandra Ortiz y otros. Es una vergüenza seguir perteneciendo a esa organización.