El 6 de octubre de 1976, se producia el atentado terrorista contra el Vuelo 455 de Cubana con destino a la Habana, organizado por la CIA y el gusano fascista Posada Cabriles, matando a 73 civiles.
Otro ataque terrorista de la CIA contra inocentes que no verás publicitado en la "prensa libre" occidental.
Aquel 6 de octubre de 1976, el vuelo CU-455 de la empresa Cubana de Aviación, partió desde Guyana hacia la capital cubana de La Habana, sin embargo, apenas 9 minutos despues de despegar, explotó una bomba C-4 con temporizador que estaba colocada en el baño trasero del aparato.
La nave inmediatamente comenzó un brusco descenso, los pilotos mandaron un mensaje de auxilio y cuando se disponian a hacer maniobras de emergencias, explotó la segunda bomba C-4 con temporizador escondida en el almacenaje dentro del avión.
El avión, a apenas 8 kilometros del aeropuerto desde donde salió, caia en picado hacia las playas turistas de Guyana pudiendo provocar una matanza aun peor, ya era imposible el aterrizaje de emergencia debido a los daños, por lo que el capitán Wilfredo Pérez Pérez decidió dirigir el avión hacia el Oceano Atlantico para salvar la vida de los civiles de la playa.
Las 73 personas que iban a bordo del avion de Cubana de Aviación fueron asesinadas, 48 eran civiles pasajeros y 25 eran miembros de la tripulación, convirtiendose en el peor ataque terrorista del hemisferio occidental en aquel momento.
Entre los asesinados se encontraban los 24 miembros del equipo nacional juvenil de esgrima cubano, quienes regresaban a Cuba luego de haber ganado todas las medallas de oro en el Campeonato Centromericano y del Caribe; no llegaban ni siquiera a los 20 años de edad.
Tambien murieron otros 11 pasajeros de Guyana que eran jovenes estudiantes de medicina de solo 18 y 19 años de edad.
Horas después de las dos explosiones, las autoridades de Trinidad y Tobago arrestaron a Freddy Lugo y a Hernán Ricardo Lozano, ex-agentes del servicio de inteligencia venezolano, que habían cambiado de avión de manera sospechosa tras el atentado.
Lugo y Ricardo finalmente confesaron, declarando haber actuado bajo órdenes de Luis Posada Carriles y de Orlando Bosch Ávila, ambos lideres de la gusanera en EEUU, con claros vinculos con la CIA.
La CIA ayudó a escapar a Posada Carriles de la carcel venezolana, sobornando a los guardias y organizando su huida desde Panamá EEUU, al igual que Bosch Avila fue absuelto a ordenes de EEUU, al que George Bush le liberó de todos sus cargos y le declaró protegido politico, ambos murieron impunes protegidos por EEUU hasta el ultimo segundo de su vida.