Hace tres años se producían uno de los atentados más horribles de toda la historia de la humanidad.
Las imágenes que adjunto las tomé unos meses después del ataque.
Quienes vistamos esos kibutz vimos la brutalidad con la que cometieron esos crueles asesinatos: los mutilaron, los quemaron vivos, asesinaron familias juntas y hasta llegaron a violarlos.
No hay forma, no entra en la cabeza, es inexplicable ver que existan “personas” justificando o poniendo peros en la condena al 7 de octubre.
Jamás olvidemos a estas víctimas.