Estos videos dejan al desnudo la farsa del tribunal de impunidad. En esta audiencia de 2022, Sigifredo López reclama su derecho a preguntarles a quienes lo secuestraron y asesinaron a sus compañeros. La magistrada, incapaz de responder, prefiere ignorarlo y pedir un receso. Qué cinismo tan descarado. Aquí parece que la sensibilidad de los verdugos fuera sagrada y la indignación de sus víctimas, intolerable.