"Withdraw your force"
describes the demand Onslow made at Puerto Soledad.
It does not establish the legal title behind it.
Nor does it answer the prior question: why was Onslow at Soledad at all, when his written instructions directed him to Port Egmont?
Esto es incorrecto. El Reino Unido tenía una reivindicación de soberanía sobre las islas desde mucho antes y respondió a lo que consideraba una ocupación argentina ilegal.
Sin embargo, en 1833 no expulsó a la población, sino únicamente al gobernador y a la guarnición militar. Las fuentes contemporáneas son inequívocas al respecto.
Todavía podemos consultar la orden del capitán James Onslow a José María Pinedo, del 2 de enero de 1833:
“I have received directions to exercise the rights of sovereignty over these islands. Being my intention to hoist the flag of Great Britain, I request you to lower yours and withdraw your force together with all objects belonging to your Government.”
Fíjate en la redacción exacta: “withdraw your force” (retirar vuestras fuerzas), no expulsar a todos los habitantes.
Esto queda confirmado por otros testimonios contemporáneos, incluidos los de argentinos.
Pinedo informó de que Onslow ordenó:
“Los habitantes que quisiesen voluntariamente quedar, que serían respetados ellos y sus propriedades como anteriormente.”
Jean Simon, capataz francés de los gauchos de Vernet, dictó una carta en Puerto Luis apenas tres meses después. Escribió:
“El Comandte Pinedo dixo á la gente qe el qe quisiera ir pa Bs Ays., qe lo llevara y llevó algs peones.”
Cuando Darwin visitó las islas en 1834 a bordo del HMS Beagle, describió las consecuencias de aquellos acontecimientos: “The gauchos remained” (los gauchos permanecieron).
Tenemos una imagen clara de lo que ocurrió. La guarnición se retiró, junto con sus familias y varios residentes extranjeros. Algunas decenas de trabajadores y sus familias permanecieron en las islas.
En cualquier caso, nada de esto es relevante. Si casi 200 años de presencia ininterrumpida no bastan para establecer un derecho a la autodeterminación, entonces casi todos los mapas del mundo serían inválidos. Estados Unidos, por ejemplo, perdería la mayor parte de su territorio (la Ley de Traslado Forzoso de los Indios, Indian Removal Act, es contemporánea de estos acontecimientos).
Por cierto, escribo como un convencido amigo de Argentina y un gran admirador de su presidente. Nuestros países estuvieron muy unidos hasta que Juan Perón decidió avivar una cuestión que, hasta entonces, había permanecido prácticamente dormida. Deberíamos ser capaces de dejar a un lado la disputa sobre la soberanía y colaborar en otros asuntos.