SEMANA revela cómo el Icbf, en el gobierno de Gustavo Petro, pagó por el arriendo de una casa en el Valle del Cauca el mismo valor del alquiler del penthouse de Ricardo Roa.
La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), María Carolina Restrepo, recorrió el Valle del Cauca durante la semana anterior y descubrió un nuevo hallazgo de la administración de Gustavo Petro en esa entidad que podría tipificarse como otro escándalo nacional de corrupción: el arriendo de una propiedad en el municipio de Sevilla, de 400 metros cuadrados, por el que se pagaron casi 50 millones de pesos mensuales. Nunca fue ocupada por los funcionarios del Instituto en la regional del Valle del Cauca que laboran en esa ciudad, ubicada a dos horas y media de Cali, y donde el costo de vida no es tan elevado.
El arriendo del predio, a juzgar por el precio, se equipara con el canon de arrendamiento del penthouse de Ricardo Roa, expresidente de Ecopetrol, calificado por la inmobiliaria Pizo como el “penthouse más exclusivo de Museo Chicó”. Además de sus lujosas características, está ubicado sobre la calle 91, en el norte de Bogotá. Por el polémico apartamento de Roa se piden 40 millones de pesos mensuales.
SEMANA conoció los detalles de este contrato que tienen a la directora María Carolina Restrepo con los pelos de punta y a punto de enviar la denuncia a la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría por posibles sobrecostos e incumplimientos.
El valor inicial del contrato fue de 409.333.027 millones de pesos durante siete meses, es decir, hasta el 31 de julio de 2026. En cifras, se refiere a 57.943.480 pesos mensuales, algo más de 1.900.000 pesos por día. Con esos más de 400 millones, ¿no era más factible comprarse unas instalaciones de propiedad del Icbf en Sevilla, Valle? Es una de las preguntas que se plantean desde Bogotá.