La semana pasada, construimos un adversario en nuestro juego basado en las neuronas de la mosca que Google publicó y le dimos su propio puesto de tortas... La mosca me ganó en el juego que yo mismo construí.
Cada torta en el juego cuesta $1.75 hacerla, así que parecía una pésima decisión de negocios. Paco (asi llamé a la mosca) solo estaba trabajando con 128 células parecidas a neuronas, así que tampoco esperaba una gran estrategia de negocios.
Al principio pensé "jajaja que mosca tan pendeja, esta vendiendo tortas por abajo del costo"
Pero en el siguiente turno, Paco cambió el especial, ajustó el precio, y terminó una partida de 14 días con 29 clientes habituales y más dinero. Osea, me ganó en mi propio juego.
Resulta que el precio que puso Paco funcionó como un líder de pérdidas.
Yo había diseñado el juego para que las tortas más baratas pudieran atraer a más clientes y convertir a algunos de ellos en clientes habituales, pero nunca había intentado vender una torta por debajo de lo que costaba hacerla.
Al cambiar la torta y mantener el precio bajo, Paco consiguió suficientes clientes recurrentes para compensar el dinero que perdió al principio.
Naturalmente, decidimos ponerle su propio camión de tortas en el juego, y ahora puedes jugar contra el.