Temazo.
Resumen muy resumen: la codificación por GRD (Grupos Relacionados con el diagnóstico) es una manera de fotografiar de manera objetiva al paciente en base a su complejidad.
La idea es buena y necesaria, porque mide la realidad de lo que se atiende: cuántos catarros, cuántas apendicitis, etc.
La cuestión es que esa codificación se hacía (¿hace?) a mano, con nomenclaturas bastante incómodas de manejar y que supone un trabajo burocrático para el profesional, por lo que seguramente tienda a registrar solo los diagnósticos principales y no los menores, restando complejidad al paciente.
Si lo hace un codificador, humano o cibernético, saldrán más, porque es su trabajo. Y si además se usa ese «peso» para dotar de más recursos
—si tienes pacientes más complejos te daré más dinero— se acaba animando a ser más detallado en los informes. Un incentivo algo perverso, claro, pero depende de cómo de reales queremos ver a los pacientes.
Todo parte de registrar bien los datos y estructurarlos de manera objetiva, y eso seguramente lo haga mejor una máquina sin incentivos y a quien no le importe la burocracia.
Es un melón interesantísimo.
Los efectos de la IA en el sistema de salud estadounidense está siendo "curioso":
> las aseguradoras dicen que el uso de IA por parte de los hospitales ha generado casi 1.000 millones de dólares en costes adicionales en dos años.
> el truco estaría en que la IA escanea las historias clínicas y sugiere añadir diagnósticos secundarios (como anemia o bajo nivel de sodio) que a menudo no cambiaban el tratamiento real del paciente.... pero al describir al paciente como "más enfermo" o con más condiciones complejas, la facturación sube.
> Las aseguradoras también han implementado su propia IA para detectar y rechazar estas reclamaciones. Como en otros frentes de la sociedad, esto ha desencadenado un enfrentamiento de actores con incentivos contrarios cada uno con su agente: la IA del hospital empuja el "paga más", la IA de la aseguradora dice "no lo acepto", y el proceso se alarga, generando más burocracia y costes administrativos.
Aunque podríamos simplificar con que "la IA aumenta los costes", el problema de fondo de incentivos desalineados es claramente donde está el meollo. Cualquier usuario de sanidad privada cuando el médico/hospital no es el de la aseguradora se puede dar cuenta de que están encantados de hacer pruebas extras y mirarlo todo.
nytimes.com/2026/09/24/busin…